Y, ya llegó el verano

Para celebrarlo hoy Fecsa nos ha regalado algunas mini caídas, las que sólo nota el ordenador y que siempre ocurren cuando estoy haciendo algo importante y sin haberlo guardado. Una vez más vuelve esa sensación de que todo se aguanta por casualidad, que las heces de una paloma pueden acabar con todo.

Pronto hará un año del apagón, pero el recuerdo no se borra. Y más teniendo en cuenta que amenazan con un verano más caluroso, y eso significa usar el aire acondicionado a destajo que por lo visto representa un gasto energético considerable. Vivir en una nevera resulta caro y poco ahorrador.

Corren tiempos difíciles, hay que ahorrar, decrecer, comer menos y olvidarse de las cosas imprescindibles como la verdura, la fruta, alguna que otra medicina y el pan. Por que para paliar la crisis parece ser que está bien cambiarse de coche que sea ecológico (coche y ecología me suenan a contrarios), de móvil (será más mono si lleva una manzana), nevera y lavadora (Clase A que consume menos pero vale mucho más) Y todo envuelto con el menos degradable de los plásticos.

Corren tiempos de estupidez supina, hablan de fútbol como quien habla de guerra, Manolo Lama otra vez, hasta inventan tretas tan burdas como el muñeco vudú al que hay que clavarle agujas en la bandera del país rival. Alguno podría tachar eso de incitación a la xenofobia, poco le falta.

Y mientras, unos se enseñan en huelgas que sólo logran perjudicar al que menos toca, sin entender que la base de todo se acaba y que su actual forma de subsistencia tiene cada vez menos sentido… si, hablaba del petroleo al que no parecen querer encontrar substituto.

No obstante ya lo dice un anuncio: como hay crisis, cómprate un coche

… pues que os zurzan.

lastima que terminó

negro.jpg…el festival de hoy

pronto volveremos con…

en la próxima espero ser blanco

ok

de entrada, agua

negro.jpgBueno, supongamos que sigue lloviendo y que los pantanos retoman la alarmante situación de hace un año.

Anulamos todo,

ok.

Yo también anularía cualquier pacto con los cabrones que nos dejan en la estacada después de haberse beneficiado de nuestros impuestos.

Os habéis retardado cabrones,

Vale que me llaméis kamaku y pichapins pero lo de ahora no tiene nombre. Resulta que con nuestros impuestos arregláis vuestros pueblos y tenéis las condiciones para hacer de un chamizo una hostelería rural en condiciones. Os llenamos las pistas donde no hace tanto pastaban las vacas, os pagamos los Cherokees y , encima nos comemos vuestro guisos escasamente superados por los de cualquiera de nuestras abuelas, y a precios de oro.

¿ Queréis piscina?

Sois unos putos nuevos ricos!

Y, por lo que a mi respecta,voy hacer lo posible para hacer lo que vosotros decís que hace el Estado con Catalunya. Joderos de una vez. Pastorets.

Quiero que los solidarios dentro del estado catalán se beneficien de su solidaridad con los gastos del estado. A plantar berzas, CAPULLOS!

Corrección antisexista

El/la que lea esto pensará que estoy peor de lo que muchos/as diagnostican, no es que haya perdido el norte/sur si no que hago un/una intento/tentativa de no ser sexista en términos/definiciones escritos/as.

Y esa enorme incorrección visual, y de lectura imposible, viene a raíz de un invento para convertirnos a todos en más correctos que nunca, hasta el punto de volvernos asépticos, aburridos y pesados. Dicho invento (enlace en PDF) no es más que un corrector de textos que pretende eliminar todo rastro de sexismo en los textos que analiza. Al ser algo, que de momento, sólo podemos tener si queremos y pagando una generosa suma, se convierte en una herramienta de autocensura. Los creadores del programita de marras habrán pensado que es mejor imponer la corrección antisexista que enseñar a escribir bien.

Me comentaba una escritora que usa un corrector de hace 8 años, ya que por lo visto es el único que le corrige algo más que la sintaxis. Ese corrector tiene la habilidad de sugerir alternativas a posibles fallos gramaticales y de construcción. Por lo visto la empresa que ofrecía ese corrector lo simplificó en sus nuevas versiones quitándole algo tan fundamental para la buena comprensión de la estructura del idioma castellano o español. Les estoy hablando de Microsoft Word.

Y volviendo al tema, parece ser que los avispados inventores de la primera herramienta de autocensura, en el ámbito del proceso de textos, quieren ir más allá y amenazan con sacar al mercado herramientas que corrijan el supuesto uso de términos racistas, xenófobos, homófobos y vete tu a saber; y digo supuesto por que ya me imagino a mi mesa negra convirtiéndose en mesa subsaharaui.

Pues está claro que nunca seré cliente de ellos por las razones que ya he esgrimido, por que cuesta una pasta (2000 €) y obliga al que lo compra a haber desembolsado antes un dinero en un sistema operativo propietario y en un sistema ofimático también de pago.

Menos corrección política y más educación.

Más información

PD: “el negro” seguirá siendo “el negro”, por mucho que a algunos de mente estrecha les moleste.

Taraos en Cercanías

negro.jpgOcho de la mañana, lunes…sopor (y muchas veces estupor) de los currantes que viajan en Renfe y aún no han conseguido desprenderse del sueño. Una semana más.Sants. Los AVES preciosos que no traerán agua. Sube un tipo que se echa en las banquetas plegables junto a la puerta. Al poco la arremete a golpes con un asiento (ocupado), insulta, se levanta hecho un basilisco dando patadas a las puertas, se sienta en las banquetas de en frente. Sigue insultando, ahora se le entiende la causa de su desvarío: la señora que viaja en el asiento contiguo (el que ha golpeado) pasaba las páginas del diario haciendo ruido adrede para molestar su sueño de vacileta irredento. Sigue insultando a todos los borregos que leen prensa, sigue, en fin, buscando maraña. En L’Hospitalet cierra la puerta, no sea que le molesten y así sigue, creando una tensión que, por fortuna, no se ha descontrolado, hasta Cornellà.

En todo el trayecto ni un vigilante. Ya no es un caso aislado: la plaga de vaciletas esquizoides campa a sus anchas. En el tren, caso de haber una pareja de vigilantes, se entretienen comentando sus turnos sin dar un mínimo paseo, aunque sea para saber si pasa algo en otro vagón.

La megafonía nos espolea a no bajar a las vías por civismo…en este caso (como en tantos) yo lo haría al contrario y suplicaría que bajaran a las vías por el mismo motivo ( y a ser posible cuando pase un mercancías).