O incorrecto, desalienado y hasta desaliñado si no conviene. Y aunque llegue a ser sólo una postura, es suficiente como para seguir siendo coherente. Sobretodo con todo aquello con lo que me guste reÃr y reÃrme. Siempre con el placer que me puede dar que se rÃan, de mi, y conmigo lo que denota cierta inteligencia. PodrÃa ser grave y mal visto.
Siempre hay algo de lo que no conviene hablar, y menos de forma irónica, de según que temas considerados intocables. Y sólo por una postura de extrema corrección hasta llegar a contextualizar lo que no tiene sustancia, convertir el anécdota en categorÃa… sin más.
Supongo que no está bien visto comer brazos de gitano, llamarle negro a un africano de color oscuro sin la pretensión de insultarlo, entre otras cosas por que una evidencia no me parece un insulto. Ni mucho menos ciertas apreciaciones sobre mujeres, gays, niños, grandes personajes de la historia, sindicalistas, miembros de ongs, ecologistas, creyentes, animales y quien sabe si la “Asociación en defensa del cactus” llega a denunciarme por usar uno como pincha papeles.
Triunfan las supuestas buenas maneras y se puede decir sucio sub saharaui o homosexual de mierda, estará menos mal visto ya que como mÃnimo el insulto se habrá hecho con toda la corrección polÃtica que obligan los cánones, los cánones de la estupidez.
Lo malo es cuando toda esta barbaridad se intenta imponer al costumario popular. Cambiar la forma de ser o de entender las cosas es más fácil que cambiar los hábitos en el lenguaje. En esas frases populares sólo los ojos de los enfermos no ven el sentido que siempre se ha dado, la metáfora. Ir hecho un gitano, trabajar como un negro, tal cosa es una mariconada, cagarse en Dios…y mucho más. Una vez más la sabidurÃa popular está por encima de la estupidez de los que intentan imponer las supuestas buenas maneras.
Pues seguiré haciendo amigos, pero no soporto esta hipocresÃa disfrazada de corrección. Soy intolerante con muchas cosas, por los que lo son, por los que imponen unas normas éticas y no conocen palabras como la humildad o las disculpas. Seguiré siendo polÃticamente amoral, por que al fin y al cabo que hagan lo que quieran mientras no fastidien más…
Empieza a hacer frÃo, y viene los odiosos tiempos navideños, seguramente que alguien me va a decir, un año más, que ya no está de moda hablar mal de la navidad… lo de siempre… venga todos a comprar ilusiones de plástico, que ya toca. Pero sed polÃticamente correctos.
Y me vino el enterao de siempre y me dijo que estaba de moda “ir de” polÃticamente incorrecto por la vida… ya le vale, es el mismo que dice lo de la Navidad.