Un cuento de Sant Pol de Mar

Por zorra implacable, Martes 20 Julio 2010 11:37

Os vamos a explicar un cuento basado en hechos reales.

Hace tiempo había gente de toda clase, sencilla, trabajadora, pobre de espíritu, emprendedora, rica a manos llenas, empresaria y política. En todas las casas cocían habas (dicho antiguo) y algunos se metían a cocer en casa de los demás….

Existía lo que se dice "señorita de compañía" que normalmente era la compañía secreta de algún ricacho, que la tenía y mantenía secretamente en un pisito… os acordais?

Bien. Ahora seguimos teniendo la misma clase de gente que antes, pero con el cambio de pisito para señorita de compañía (finamente dicho) a despacho para señorita de compañía.

Requisitos para ello no son muchos, simplemente que tenga encandilado al personaje en cuestión. No se necesitan estudios, ni los más básicos, solamente carita agradable y buena compañía.
 
La moraleja en cuestión es que, antes, las señoritas de compañía eran mantenidas por sus (amores) y ahora estas señoritas de compañía las hemos de mantener todos los que pagamos, lisa y llanamente.
 
Era mejor antes, no creéis?
 
Fin del cuento de Sant Pol

Aire acondicionado, aire insolidario

Por House, Jueves 1 Julio 2010 19:53

Otro verano ha empezado, y ya estamos inmersos en una habitual ola de calor, como no. Es no es noticia, ni me importa mucho que no lo sea, pero lo que si tengo claro es que a nadie le gusta este insoportable calor. De hecho en casi todas las conversaciones se habla de eso, es casi obligado comentárselo a la panadera (precisamente esa lo sufre como nadie) y mientras en casi todos los smartphones de diseño (con manzana o sin) vemos representado el tiempo con un inequívoco sol que nos anuncia lo que ya sabemos.

Para algunos les queda el consuelo de que al llegar a sus hogares, lugares de trabajo, restaurantes, grandes almacenes o su propio coche podrán refrescarse con el inefable aire acondicionado. Aparatos que años atrás se lucían como auténtico lujo y que actualmente parecen casi imprescindibles. Por muchas recomendaciones que nos hagan desde la administración, a las que nunca se hace caso, la gente tiende a ponerlo en modo Antártida. Eso además de ser una soberana estupidez tiene más inconvenientes que ventajas, desde los odiosos resfriados veraniegos hasta el elevado consumo, que nunca importa hasta que llega la factura y entonces culparemos al gobierno.

Hasta ahí para los que no usamos aire acondicionado se acabó el problema, al menos en nuestros hogares, pero no es así. Cualquiera que tenga dos dedos de frente, osea 4 o 5, sabe que para producir frío hace falta producir calor. Entonces la gran solución es echar el calor fuera, y si puede ser al vecino. De esa manera además de demostrarle que nuestro pisito esta bien acondicionado le recordamos que la insolidaridad es lo que se lleva. Pues si, resulta que hace mucho calor y gracias al aire a condicionado aún más. Osea que a todos los que me leéis y vivís en esta ciudad, o cualquiera de las que visite, gracias por hacerme la vida más difícil con vuestros aparatitos para refrigeraros… pensaré en vosotros, cada vez que pase por algún odioso aparato de aire acondicionado que despide calor.

Propongo, como solución, que instaléis el aire acondicionado con el aparato que despide calor dentro de vuestra casa, contribuiréis alguna vez en algo y seré un poco más feliz, es poco útil pero al menos no fastidia al resto del mundo. En la foto se aprecia como instalarlo.

Espero que tengáis un calurosísimo verano, que se os acabe el aire acondicionado de los automóviles en medio de una caravana volviendo de la playa y … por hoy lo dejo,  que me tenéis contento con vuestra insolidaridad.

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