
Yo conocà una ciudad, perdonad que no me presente, quizás se llamaba Barcelona.Muchas noches, casi de madrugada subÃa, solo o acompañado, a esa hora incierta, por las Ramblas, quizás de la Plaza Real o vete a saber.
Entonces, a resguardo los serenos, llegaban los barrenderos y limpiaban las Ramblas de un plumazo con su certera manguera y, oÃdme, jamás me salpicó una gota de su abnegada labor.
¡ Qué tiempos! ¡ aún se distinguÃa la basura!.
Hoy, de madrugada, camino del trabajo, con la inminente sospecha de que CercanÃas no va a funcionar, pero que sà me tomo un café en la estación, por una de aquellas casualidades funcionará, he sido LITERALMENTE BARRIDO.
Veamos, un carricoche, de esos más qué que limpian enmiendan, se me acercaba por la derecha. Decido cambiar el tranco y escorarme hacia la izquierda, apenas hay paso, una mampara de autobús y un andamio rehabilitador , configuran ese paisaje escaso.

El barrendero inconsciente, blande la vieja escoba, auténtica, de bruja, de madera y paja, pero la blande mal. Casi le saca un ojo a una pobre estudiante, pero el sigue y viene hacia mÃ, y siento que soy Paulus en el cerco a Stalingrado, porque con potencia superior a la que se le exige a un trabajador cualquiera, levanta la inmundicia dejada por las turbas extranjeras contra mÃ. Recién lavao y recién peinao y no hay piedad, cuando poco antes de su atentado le miro con ojos implorantes. Soy barrido por el aguerrido guerrero de la escoba.
Empiezo pues el dÃa cagándome en su puta madre y bien lleno de mierda y pienso en aquellos serenos, aquellos amables barrenderos que apartaban la manguera a nuestro vacilante paso y , me digo, la madre que los parió, ¿no hay otras horas para limpiar la ciudad que cuando los trabajadores se levantan? ¿es necesario acometer con Ãmpetu malévolo a los viandantes? ¿no era costumbre retirar la escoba al paso de una persona? Esquivo la escoba y me vuelvo a cagar en su puta madre, la madre de un pobre trabajador sin luces, sin educación, con collarÃn de oro que por eso cobra más que yo.
P.D.: por cierto, saciada ya mi sed de venganza por lo que a ese gilipollas se refiere, me presento, soy el colaborador negro del otrohouse.
Nota de House: A veces tengo que dejar que algún colaborador mio se estrelle contra estas páginas y asà hago un poco de cura de humildad, que poca falta me hace. Es una terapia para ellos y espero a mi me sirva para que me hagan el trabajo sucio, y no he dicho negro… por cierto ¿donde esta la morena esa?