Corrección antisexista
El/la que lea esto pensará que estoy peor de lo que muchos/as diagnostican, no es que haya perdido el norte/sur si no que hago un/una intento/tentativa de no ser sexista en términos/definiciones escritos/as.
Y esa enorme incorrección visual, y de lectura imposible, viene a raíz de un invento para convertirnos a todos en más correctos que nunca, hasta el punto de volvernos asépticos, aburridos y pesados. Dicho invento (enlace en PDF) no es más que un corrector de textos que pretende eliminar todo rastro de sexismo en los textos que analiza. Al ser algo, que de momento, sólo podemos tener si queremos y pagando una generosa suma, se convierte en una herramienta de autocensura. Los creadores del programita de marras habrán pensado que es mejor imponer la corrección antisexista que enseñar a escribir bien.
Me comentaba una escritora que usa un corrector de hace 8 años, ya que por lo visto es el único que le corrige algo más que la sintaxis. Ese corrector tiene la habilidad de sugerir alternativas a posibles fallos gramaticales y de construcción. Por lo visto la empresa que ofrecía ese corrector lo simplificó en sus nuevas versiones quitándole algo tan fundamental para la buena comprensión de la estructura del idioma castellano o español. Les estoy hablando de Microsoft Word.
Y volviendo al tema, parece ser que los avispados inventores de la primera herramienta de autocensura, en el ámbito del proceso de textos, quieren ir más allá y amenazan con sacar al mercado herramientas que corrijan el supuesto uso de términos racistas, xenófobos, homófobos y vete tu a saber; y digo supuesto por que ya me imagino a mi mesa negra convirtiéndose en mesa subsaharaui.
Pues está claro que nunca seré cliente de ellos por las razones que ya he esgrimido, por que cuesta una pasta (2000 €) y obliga al que lo compra a haber desembolsado antes un dinero en un sistema operativo propietario y en un sistema ofimático también de pago.
Menos corrección política y más educación.
PD: “el negro” seguirá siendo “el negro”, por mucho que a algunos de mente estrecha les moleste.
We can, we can and more we can: no se que coño can ( como no sea el grupo:"Hunders & colecters") pero veo que sirve, quizás sirva para que alguien más pare por aquí , because we can, al margen de la inefable happy a la que, a pesar de su nombre, le tengo que decir que ya le he cogido cierto aprecio y eso que sólo conoce mi post. en fin,we can y recan ( el qué?)
¿Os queda claro? Bien, entonces existe un método fácil para no escuchar, no prestar atención, pero es más difícil conseguir dejar de oír, temporalmente claro. Sin duda muchas veces incluso no prestando atención acabamos por oír lo que no queremos. Desde la insoportable música del vecino a la plática del pesado/a de turno de voz especialmente, puesta a posta, desagradable pero muy alta. Los métodos más efectivos van desde el aislamiento personal al acondicionamiento del lugar. 

