Category: No me gusta
de entrada, agua
Bueno, supongamos que sigue lloviendo y que los pantanos retoman la alarmante situación de hace un año.
Anulamos todo,
ok.
Yo también anularía cualquier pacto con los cabrones que nos dejan en la estacada después de haberse beneficiado de nuestros impuestos.
Os habéis retardado cabrones,
Vale que me llaméis kamaku y pichapins pero lo de ahora no tiene nombre. Resulta que con nuestros impuestos arregláis vuestros pueblos y tenéis las condiciones para hacer de un chamizo una hostelería rural en condiciones. Os llenamos las pistas donde no hace tanto pastaban las vacas, os pagamos los Cherokees y , encima nos comemos vuestro guisos escasamente superados por los de cualquiera de nuestras abuelas, y a precios de oro.
¿ Queréis piscina?
Sois unos putos nuevos ricos!
Y, por lo que a mi respecta,voy hacer lo posible para hacer lo que vosotros decís que hace el Estado con Catalunya. Joderos de una vez. Pastorets.
Quiero que los solidarios dentro del estado catalán se beneficien de su solidaridad con los gastos del estado. A plantar berzas, CAPULLOS!
Corrección antisexista
El/la que lea esto pensará que estoy peor de lo que muchos/as diagnostican, no es que haya perdido el norte/sur si no que hago un/una intento/tentativa de no ser sexista en términos/definiciones escritos/as.
Y esa enorme incorrección visual, y de lectura imposible, viene a raíz de un invento para convertirnos a todos en más correctos que nunca, hasta el punto de volvernos asépticos, aburridos y pesados. Dicho invento (enlace en PDF) no es más que un corrector de textos que pretende eliminar todo rastro de sexismo en los textos que analiza. Al ser algo, que de momento, sólo podemos tener si queremos y pagando una generosa suma, se convierte en una herramienta de autocensura. Los creadores del programita de marras habrán pensado que es mejor imponer la corrección antisexista que enseñar a escribir bien.
Me comentaba una escritora que usa un corrector de hace 8 años, ya que por lo visto es el único que le corrige algo más que la sintaxis. Ese corrector tiene la habilidad de sugerir alternativas a posibles fallos gramaticales y de construcción. Por lo visto la empresa que ofrecía ese corrector lo simplificó en sus nuevas versiones quitándole algo tan fundamental para la buena comprensión de la estructura del idioma castellano o español. Les estoy hablando de Microsoft Word.
Y volviendo al tema, parece ser que los avispados inventores de la primera herramienta de autocensura, en el ámbito del proceso de textos, quieren ir más allá y amenazan con sacar al mercado herramientas que corrijan el supuesto uso de términos racistas, xenófobos, homófobos y vete tu a saber; y digo supuesto por que ya me imagino a mi mesa negra convirtiéndose en mesa subsaharaui.
Pues está claro que nunca seré cliente de ellos por las razones que ya he esgrimido, por que cuesta una pasta (2000 €) y obliga al que lo compra a haber desembolsado antes un dinero en un sistema operativo propietario y en un sistema ofimático también de pago.
Menos corrección política y más educación.
PD: “el negro” seguirá siendo “el negro”, por mucho que a algunos de mente estrecha les moleste.
Taraos en Cercanías
Ocho de la mañana, lunes…sopor (y muchas veces estupor) de los currantes que viajan en Renfe y aún no han conseguido desprenderse del sueño. Una semana más Sants. Los AVES preciosos que no traerán agua. Sube un tipo que se echa en las banquetas plegables junto a la puerta. Al poco la arremete a golpes con un asiento (ocupado), insulta, se levanta hecho un basilisco dando patadas a las puertas, se sienta en las banquetas de en frente. Sigue insultando, ahora se le entiende la causa de su desvarío: la señora que viaja en el asiento contiguo (el que ha golpeado) pasaba las páginas del diario haciendo ruido adrede para molestar su sueño de vacileta irredento. Sigue insultando a todos los borregos que leen prensa, sigue, en fin, buscando maraña. En L’Hospitalet cierra la puerta, no sea que le molesten y así sigue, creando una tensión que, por fortuna, no se ha descontrolado, hasta Cornellà.
En todo el trayecto ni un vigilante. Ya no es un caso aislado: la plaga de vaciletas esquizoides campa a sus anchas. En el tren, caso de haber una pareja de vigilantes, se entretienen comentando sus turnos sin dar un mínimo paseo, aunque sea para saber si pasa algo en otro vagón.
La megafonía nos espolea a no bajar a las vías por civismo…en este caso (como en tantos) yo lo haría al contrario y suplicaría que bajaran a las vías por el mismo motivo (y a ser posible cuando pase un mercancías).
Manolo Lama… el graciosillo del bar
Es que hasta apareció su voz en un conocido video-juego de fútbol. Que cosas tiene mi Manolo desde que forma pareja singular con el otro Manolo, que tiene aspecto de presentador de concurso de media tarde pero parece buena gente. Que graciosillo es mi Manolo cuando se viste de patriota y proclama a los cielos la reaparición de un futbolista del color que más vende, el blanco, mientras nos ilustra con videos al puro estilo basura tomatil. . 
Y va más allá nuestro amiguete Manolo cuando se mofa de un monje tibetano, Thubten Wangchen, que fue invitado por la directiva del FC Barcelona y que tiene todas mis simpatías por entre otras cosas denunciar el genocidio del gobierno chino con su pueblo.
Todo eso Manolo no se si lo sabías, pero realmente no estás a la altura y menos preguntándote si ese señor lleva una sábana u otras gilipolleces para hacerte el graciosillo y posiblemente te aplaudirán en la barra del bar, lo que parece ser tu escenario natural, pero en la tele hay que tener un poco más de clase.
Más seriedad, o como mínimo infórmate antes de mofarte y aprende del respeto que sin duda este monje tiene hacia tu persona.
Y eso que los de Cuatro van de progres… ¿que diría Gabilondo?


