Category: Recomendaciones

Un millón y medio de euros contra el P2P

Por House, Jueves 21 Enero 2010 13:11

 Pues si, resulta que la Sinde (ministrilla de cultura) piensa que sobra dinero de las arcas públicas y que lo va a usar para combatir el P2P* , creando para ello una página web que servirá como buscador de música para comprar. Supongo que la Sinde no conoce Amazon o incluso Google, … que si, hija mía que desde ahi se hacen búsquedas, en la primera puedes comprar y en la segunda vas a muchos lugares, algunos también son tiendas.

Cualquier persona que esté minimamente familiarizada con la red (internet, no hablemos de pescado aún) sabe que una web no vale eso y menos la bazofia que pretenden montar. Algo parecido a esta otra, también con una cuantiosa donación por parte del estado nada menos que  737.000€,  www.elportaldemusica.es.

Ya sabemos que vivimos en el país de los "amiguetes" y una vez más lo demuestran y sin el mínimo pudor. Si sufridos lectores, poca pena me dais, ya veis lo que hacen con nuestro dinero. Y no es suficiente con que nos traten de delincuentes cada vez que compramos un CD, DVD, disco duro, MP3, etc. Si no que además usan nuestro dinero para que algunos, los de siempre, se enriquezcan. Ya no sólo le basta una ley, a la ministrilla de marras, ahora incluso va regalando dinero… que asco me da.

Pues bien y para combatir la estupidez de la ministra ahí van mis recomendaciones. Si quereis escuchar música podéis usar varios métodos como por ejemplo Spotify os bajais el programa y desde ahí podeis buscar música y escucharla; no la podéis bajar pero si escucharla las veces que querais, sin cortes como en la web de los 737.00€  y encima podéis encontrar música de calidad, la que brilla por su ausencia en el mencionado sitio.

Una web interesante donde también podéis escuchar música es ListenGo tiene un buscador y la posibilidad de escuchar las piezas desde la misma web, con una interesante opción para compartir.

Como no Youtube y si sois muy malos podéis bajaros algún programilla de los temidos P2P como el eMule, o el Ares entre otros o usar algún cliente torrent** como Bittorrent.

Y si eso no os sirve y os gusta que os sigan tomando el pelo… pues ya sabeis, entrais en la página de los amiguetes del ministerio y os fustigais con una fusta. Es vuestro problema.

PD: Por cierto acabo de enterame que David Bravo, un abogado conocido por luchar contra los abusos de la SGAE, a puesto en su web un formulario para enviar una carta como denuncia contra el Estado español por el monopolio de las entidades de gestión.  Sólo tenéis que bajaros el documento en formato Word o Openoffice, rellenar lo que toca, imprimirlo y llevarlo a correos. En el mismo documento están las instrucciones. Desde este enlace accedeis al documento y la información.

A ver si movemos el culo de una vez… que quejarse no sirve de nada si no se actúa.

 

* Dícese de un sistema para compartir archivos por internet, mayoritariamente música y películas, pero no en exclusiva.

** Para usar un cliente torrent primero hay que usar un buscador como Google y buscar el archivo torrent , se trata  un pequeño archivo que contiene la información de la descarga, cuando lo tengamos bajado lo abrimos con un programa cliente torrent para que empieze la descarga.

 

Soy intolerante

Por House, Jueves 7 Enero 2010 13:35

Si, definitivamente me declaro intolerante, y espero que a alguien le duela.

Soy intolerante con los intolerantes, con los que defienden creencias que excluyen a otros (sean religiosas, políticas, sociales, etc), con los políticos que viven del engaño (todos), con los que justifican el uso de la violencia, con los que consideran inferiores a otros por cuestión de sexo, raza o creencia, con los que ponen por encima de todo su fe religiosa hasta hacer apología del asesinato o la tortura, con los que cambiaron de camisa y ahora dicen ser más demócratas que nadie, con los hipócritas que se definen políticamente correctos, con los jueces corruptos, con la corrupción en general,  etc.

Me declaro políticamente intolerante a no ser que me demuestren que el sistema funciona, a no ser que me demuestren que los políticos tienen las manos limpias. Y dejaros de estupideces, ser tolerante no significa ser imbécil.

Si, esto es una declaración de intenciones, todos deseamos paz y felicidad para empezar el año y por que no un poco de justicia y sentido común. Cuando vengan las próximas elecciones os invito a pensar en todo esto, si sois razonables igual os dais cuenta de que el mejor voto es "botarlos".
Y si no, pues que os zurzan… que ya os vale.

No le escucho

Por House, Miércoles 23 Enero 2008 18:12

Pues me falta usted al respeto, o ¿será que no me oye?

Por lo visto el verbo se ha confundido tanto que hasta los periodistas, menudos ellos, lo usan de forma incorrecta. Por tanto, y según tengo entendido, quien no escucha es por que no quiere.

Pues a todos ellos una pequeña aclaración, según la RAE:

Escuchar= Prestar atención a lo que se oye.

Oír = Percibir con el oído los sonidos.

Entonces cuando te llamen y no OIGAS debes decir - No te oigo.

Cuando te digan tonterías puedes decir - No te escucho.

¿Os queda claro? Bien, entonces existe un método fácil para no escuchar, no prestar atención, pero es más difícil conseguir dejar de oír, temporalmente claro. Sin duda muchas veces incluso no prestando atención acabamos por oír lo que no queremos. Desde la insoportable música del vecino a la plática del pesado/a de turno de voz especialmente, puesta a posta, desagradable pero muy alta. Los métodos más efectivos van desde el aislamiento personal al acondicionamiento del lugar.

El primero es el más barato y consiste en unos tapones de silicona que se introducen en la oreja con el fin de apaciguar al máximo el sonido externo. Es útil para no oír la música o voz del vecino pero no nos permite oír nuestra propia música y nuestra voz se oye rara.  

Otro método paralelo es llevar auriculares con el volumen del reproductor de música al máximo. Puede producir daños irreversibles en los oídos y puede molestar a otros, si los hay. Por cierto cada día veo más aspirantes a sordos por todas partes, es que a veces oigo más el ruido que desprenden los auriculares del que tengo a 20 metros que la música que sale de los que llevo en mis orejas.

Otro método es acondicionar nuestro hábitat, insonorizar. Resulta muy caro pero nos permite oír mejor nuestra música.

Si los arquitectos tuvieran un poquito de humanidad diseñarían las casas insonorizadas y posiblemente habría menos sordos.

¿Y a que venía eso? debe ser que me gusta escuchar buena música, más que oír lo que no quiero.

Y a callarse.

No hablaba con usted, era el móvil

Por House, Lunes 1 Octubre 2007 4:52

Que tiempos aquellos, no necesariamente más buenos, en los que había muchas más posibilidades de estar ilocalizables. Ahora resulta un poco más difícil y a veces inexcusable. Me refiero al hecho de que llevamos puesto nuestro dispositivo de comunicación permanentemente. Eso nos convierte en seres constantemente localizados y en algunos casos esclavos de un objeto que cabe en un bolsillo. Esta dependencia nos convierte en seres menos sociables, a pesar de que dicho dispositivo (a partir de ahora le llamaremos móvil, abreviatura de teléfono móvil) en principio sirve para comunicar, lo que nos confiere cierta disposición al gregarismo, pero acaba por volverse el protagonista interrumpiendo cualquier acto en el que estemos presentes. Sea una conversación con alguien con el que compartamos espacio o trayecto, sea algún espectáculo al que acudamos, sea cualquier situación a la que nos enfrentemos y sea donde sea. Claro está que la decisión está en nuestras manos, como casi nunca, y resulta tremendamente fácil apagarlo a pesar de que nuestra conciencia no nos quede muy tranquila, por esa falta de respeto con los demás que posiblemente requieren de nuestra atención. Por lo que es fácil, entendiendo lo buenos y sociables que somos, que nos apresuraremos en enmendar el error que cometemos y acabemos pulsando el botón de on.

moviles.jpg

Estamos a su merced, y nuestro móvil logra un fácil protagonismo en nuestras vidas. Lo cuidamos, le ponemos una fundita para que no se estropee (algunos usan calcetines especiales con la intención de que no se resfríen), le cambiamos su aspecto con cierta periodicidad o dependiendo del acto al que asistamos. De hecho creemos llevarlo pero es el quien nos lleva (emulando Cortazar) y nos obliga a estar pendientes constantemente de todas las indicaciones que nos da. Tememos perderlo o rallarlo o romperlo, lo comparamos con el del vecino que si resulta mejor nos obliga a plantearnos si necesitamos cambiarlo. Disponemos de agendas de contactos donde caben cientos de entradas de las que como mucho usamos un 20 %; vienen repletos de imágenes, sonidos, juegos e infinidad de utilidades que nunca usamos (por lo que dejan de ser utilidades al perder la condición de útil) . Y la fin y al cabo sirve para comunicarnos con los demás, cosa que en la mayoría de las ocasiones resulta innecesario a tenor de lo que se llega a decir desde un móvil en gran cantidad de ocasiones. Ya resulta típico ver un grupo de amigos en los que en algún momento hay más de dos que hablan por el móvil casi ignorando a los que les acompañan con su presencia. En una ocasión me encontré a una conocida por la calle, nos saludamos y sonó su móvil. Retirándome la mirada, e incluso alejándose un poco de mi, contestó la llamada y a medida que hablaba se iba. No tardé más de dos segundos en largarme y cambiarle el título de amiga por el de conocida. Pues os propongo los siguientes ejercicios para mejorar como personas:

  • Borra todos los contactos a los que no llames, si les interesas ya te llamaran y volverás a tenerlos.
  • Borra todos los sonidos, imágenes y demás estupideces que lleve el móvil, todo eso que no usas y en muchas ocasiones ni sabes para que sirve.
  • Ciérralo si acudes a un acto, sea una reunión, una cena, unas copas con unos amigos, una noche romántica, etc.
  • Déjalo reposar alguna vez, un día entero, una semana… poco a poco nunca lo hagas de golpe si tu adición es alta.
  • Y sobretodo si llaman cuando te encuentras a alguien, o estés inmerso en una amena conversación en vivo y te hayas olvidado de apagarlo, contesta pero pídele que espere un poco o que llame al cabo de unos minutos, depende de quien o con quien te encuentres puede variar este tiempo de minutos a horas o más si el plan es bueno. En ocasiones también nos sirve para huir de "quien".

En mi caso tengo un móvil de última tecnología o casi. Me sirve para aislarme a través de sus auriculares desde los que oigo música, además puedo hacer fotos de baja calidad que ya me sirven en muchos casos, puedo grabar mi voz cuando tengo una buena ocurrencia (a menudo), escribir alguna que otra entrada en este blog,… ah, y me sirve para hablar con quien no tengo cerca. Me gusta por su botón de apagado que es muy accesible. Cuelga, sigo comunicando.

Manual del transeúnte… Parte II.

Por House, Lunes 13 Agosto 2007 17:38

El bípedo rodante Un poco de historia: La rueda

Parece ser que un hombre cansado de tardar siempre lo mismo en recorrer la misma distancia se le ocurrió la brillante idea de inventar un artilugio para llegar antes. Con la única finalidad de poder demostrar a los demás que era el más rápido. No tuvo en cuenta que los demás, generalmente también humanos, le podían robar la idea e incluso mejorarla. La idea consistía en avanzar rodando, el avispado hombre inventor dedujo que rodar venia de rueda por lo que se dispuso a fabricarla. Empezó con una, y otro pensó que con dos se caería menos. Como cada uno de los demás pretendía ser más rápido, y caer menos, se fueron añadiendo ruedas. El que llegó a la cuarta inventó el famoso vehículo ruidoso de cuatro ruedas y el que llegó a la doceava no inventó nada pero se quedó muy satisfecho. De ahí viene la nada conocida expresión: ni con doce ruedas. La conclusión es que no por tener más ruedas llegarás antes. Otro dicho muy popular entre los inventores de vehículos para llegar antes que el vecino.

 

Las ruedas y el transeúnte andante, ma non tropo.

Una vez hayan aprendido a moverse ente otros bípedos (ver primera parte del manual) habrá que pasar a la siguiente fase, cuando los bípedos dejan de ser andantes para convertirse en bípedos rodantes. Hay que distinguir varias modalidades de bípedos rodantes que se pueden clasificar por varios criterios: Número de ruedas, velocidad, ruido, situación de las ruedas o lugar por donde transitan. Es importante tener en cuenta todas estos criterios para saber de que estamos hablando. De ahí que decidieran dar nombre a los objetos que permiten rodar. Seguimos el primer criterio y nos encontramos con un sólo vehículo de una rueda, tiene muy poco éxito debido a que la mayoría de los bípedos no aguantan más de un segundo sin caerse; se ven pocos y es conveniente alejarse de ellos ya que es fácil que caigan encima nuestro. De dos ruedas encontramos dos tipos de vehículos, los que van por todos lados y no tienen normas que respetar pero gustan a los políticos por que consumen la energía que produce el esfuerzo del bípedo votante, pueden llegar a ser muy inestables y por tanto peligrosos. El otro vehículo de dos ruedas se parece mucho al ya mencionado pero produce mucho ruido y llega antes, además sólo circula por vías marcadas para vehículos que hacen ruido y no les gustan a lo políticos, se acompañan de un objeto duro que cubre la cabeza con la finalidad de que la velocidad no despeine al bípedo, los calvos también llevan para disimular su alopecia. Saltamos de las 2 a las 4 ruedas, más que todo por que los vehículos de tres ruedas son menos estables y feos.

vehículo 3 ruedas. Foto robada al sinvergüenza de siempre.

Vehículo de 3 ruedas en posición de descanso. Foto robada al sinvergüenza de siempre.

 

Y en cuatro ruedas encontramos los vehículos ruidosos con vías específicas para ellos, y otros más silenciosos pero no menos molestos. De este segundo grupo distinguimos dos modalidades: los que salen de los pies y los que van debajo de los pies aislándolos de estos con una tabla de madera. Sobre estos vehículos hay que observar que se mueven por todas partes por lo que pueden interrumpir la trayectoria de un bípedo no rodante (ver otra vez parte I de este manual). Además y a diferencia de los vehículos no muy ruidosos de dos ruedas los de tabla de madera entre pies y ruedas no gustan a los políticos. Los de ruedas debajo de los pies confunden un poco a los bípedos andantes, para distinguirlos hay que fijarse en los zapatos que acostumbran a ser más grandes de lo normal, no olvidar levantar la mirada una vez hecha la comprobación para no recibir un impacto frontal. En cuanto al grupo de vehículos de cuatro ruedas ruidosos hay que tener en cuenta algunas consideraciones. Aunque se desplacen por vías específicas pueden llegar a ser peligrosos ya que sus caminos llegan a cruzarse con los de los bípedos andantes. Hay que tener en cuenta que el bípedo rodante reacciona más tarde que el andante debido a que tiene demasiadas cosas en que ocupar sus extremidades y sentidos. Es recomendable por parte de los andantes que se fijen bien en la expresión del rostro del bípedo rodante. De eso depende su integridad física. Si el rodante mira fijamente al horizonte con mirada seria, mira a algún bípedo rodante de su alrededor con no muy sanas intenciones, mira al cielo con expresión de desasosiego o bien discute con un aparato en la oreja derecha mientras lo sostiene con la mano izquierda mejor no seguir avanzando. Teniendo en cuenta que además por esas vías circulan otros vehículos ruidosos (incluido, Dios no quiera, algún espantoso vehículo de tres ruedas), más alguno silencioso en cualquier dirección es recomendable no avanzar hasta que todos hayan desaparecido. Existen unos dispositivos para regular el que tiene derecho al paso pero no sirve para todos los vehículos ya que algunos hacen caso omiso, sobretodo los no ruidosos. Siguiendo estas indicaciones es posible que nunca se llegue al punto B, pero disminuye las probabilidades de impacto lateral de grandes dimensiones. En cuanto a los demás vehículos de mayor tamaño aplicar la misma norma pero teniendo en cuenta que el impacto puede ser proporcional al tamaño del vehículo y del bípedo. En la próxima entrega de este manual nos centraremos en como se debe circular mediante vehículos rodantes ruidosos, especialmente los de cuatro ruedas. De los de tres ruedas prefiero no seguir hablando a pesar de la nueva modalidad de vehículo no ruidoso de tres ruedas para transportar bípedos turistas, siguen disgustándome. Andando.

Panorama Theme by Themocracy