Me asomo al balcón
ya no llueve. El último exhalar de humo, me digo, aunque sé que no es verdad. Unos jóvenes discuten, ella va hacía él , él recula. No, no, no, dice él. Ella le ruega. Bastante patético. El sigue reculando y diciendo : no, no. no, ella le sigue rogando. Avanzan unos pasos. El de espaldas. Si fuera en serio ya se habría ido, me digo, pero ahora escucho su acento italiano. Ya estamos…No, no, no y ella que sigue implorando, pero no, no, no ( y de espaldas), de repente ella se gira, parece que ya pasa de él, de su gorrita y de su no, no, no,parece incluso que se va a tirar bajo las ruedas de un taxi que pasa, pero , entonces, el no, no, no, avanza hacia adelante y dice : ¿pero me pegaste en la cara? y lo repite y entonces ella empieza a llorar: pero era en broma, imbécil, era en broma. Y, entonces, él, sigue con lo de la cara y ya no pasa ningún taxi, por lo que descarto lo del atropello, pero, en fin, es lo mismo, lo mismo de siempre (con distintos collares) . Cierro el balcón sabiendo que esta noche yacerán juntos. Salut.


