No le escucho
Pues me falta usted al respeto, o ¿será que no me oye?
Por lo visto el verbo se ha confundido tanto que hasta los periodistas, menudos ellos, lo usan de forma incorrecta. Por tanto, y según tengo entendido, quien no escucha es por que no quiere.
Pues a todos ellos una pequeña aclaración, según la RAE:
Escuchar= Prestar atención a lo que se oye.
Oír = Percibir con el oído los sonidos.
Entonces cuando te llamen y no OIGAS debes decir - No te oigo.
Cuando te digan tonterías puedes decir - No te escucho.
¿Os queda claro? Bien, entonces existe un método fácil para no escuchar, no prestar atención, pero es más difícil conseguir dejar de oír, temporalmente claro. Sin duda muchas veces incluso no prestando atención acabamos por oír lo que no queremos. Desde la insoportable música del vecino a la plática del pesado/a de turno de voz especialmente, puesta a posta, desagradable pero muy alta. Los métodos más efectivos van desde el aislamiento personal al acondicionamiento del lugar.
El primero es el más barato y consiste en unos tapones de silicona que se introducen en la oreja con el fin de apaciguar al máximo el sonido externo. Es útil para no oír la música o voz del vecino pero no nos permite oír nuestra propia música y nuestra voz se oye rara.
Otro método paralelo es llevar auriculares con el volumen del reproductor de música al máximo. Puede producir daños irreversibles en los oídos y puede molestar a otros, si los hay. Por cierto cada día veo más aspirantes a sordos por todas partes, es que a veces oigo más el ruido que desprenden los auriculares del que tengo a 20 metros que la música que sale de los que llevo en mis orejas.
Otro método es acondicionar nuestro hábitat, insonorizar. Resulta muy caro pero nos permite oír mejor nuestra música.
Si los arquitectos tuvieran un poquito de humanidad diseñarían las casas insonorizadas y posiblemente habría menos sordos.
¿Y a que venía eso? debe ser que me gusta escuchar buena música, más que oír lo que no quiero.
Y a callarse.


