El poder de los que cobran más II (pardillos)
Y seguimos con la aventura aérea de los "pobres" controladores, que han quedado como los tontos de la película (ya les vale). Después de repasar todo lo acontecido llego a la conclusión que han mordido el anzuelo que el gobierno les ha tendido con la misma saña que ellos defienden lo que para todos resultan ser privilegios que no derechos (eso lo pongo para irritarlos un poco más).
A los hechos:
Viernes por la mañana, víspera del puente más largo del año, el gobierno hace público el decretazo que les quita derechos (privilegios) a sabiendas que los ánimos del colectivo pijil están calientes. Por la tarde saltan como peces a la red los benditos controladores y se declaran indispuestos a trabajar. Cierto virus debe rondar por la torres de control, única razón para entender el abandono masivo de sus puestos de trabajo con la excusa de encontrarse todos enfermos.
Inmediatamente el gobierno organiza el gabinete de crisis, mientras 600.000 personas se quedan atrapadas en los aeropuertos. Estos serán utilizados por el gobierno como arma arrojadiza contra el colectivo de pringados. Los supuestos enfermos se reúnen en un hotel, a falta de hospitales supongo, para debatir su "precaria" situación y decidir sobre nuevas acciones sin darse cuenta que estaban provocando a la opinión pública y a un gobierno que le faltan excusas para demostrar su supuesto poder.
Por la noche el gobierno decide militarizar el espacio aéreo, golpe de efecto que obviamente estaba planificado a sabiendas de la reacción de esos "inteligentes" señoritos de las torres.
Los pardillos vuelven al trabajo, no sólo por temor a perderlo si no a mucho más (desde cuantiosas multas a la cárcel). Mientras la opinión pública se posiciona en contra del colectivo de pijos, se piden despidos y salarios razonables.
Encima para redondear Mariano Rajoy no puede volver a su casa y se queda en Fuerteventura deseando que se solucione rápido el percance y dando su apoyo, supuestamente, al gobierno. Otro que se encontraba, casualmente, fuera es el Rey que debe firmar la orden de militarizar el espacio. Todo redondo, todo planeadísimo y los tontos además han quedado como malos, más de 400 expedientados y con más de 2.000 denuncias y todo por no aceptar cobrar menos, 200.000 € al año, como dijo un pésimo ministro manda huevos.
Y finalmente para redondear tanta estupidez, por parte de los pijos, una controladora monta un cirio en su patético blog donde más de 5.000 opiniones la ponen a caldo. La tal Cristina, que es como se llama la inconsciente controladora, lleva un blog al más puro estilo Belén Esteban se contabilizan más de 50 palabras malsonantes por entrada, desprecia al lector y a todo aquel que no sea controlador y es incapaz de dar datos objetivos. Dice que no cobra tanto y cuando le piden cuanto dice que ni lo sabe, inteligente la chica…
Edito: quito el enlace por que estoy harto de esta mujer, está saliendo por todos lados y de darme pena a pasado a darme asco, no quiero hacerle más propaganda.
Que cada uno piense lo que quiera, yo sigo pensando lo mismo y encima me han demostrado lo manipulables y tontos que son… pijos, engreidos y tontos.
En el anterior post hablaba de las insolidarias huelgas de los trabajadores de FGC y RENFE, las cuales sólo afectan a los usuarios que posiblemente sólo pretenden ir a trabajar, si tienen trabajo. Pero lo de esta gente es excesivo, son capaces de paralizar un país por sus exigencias que van mucho más allá de las pretensiones de cualquier trabajador en los tiempos que corren.
Ocho de la mañana, lunes…sopor (y muchas veces estupor) de los currantes que viajan en Renfe y aún no han conseguido desprenderse del sueño. Una semana más Sants. Los AVES preciosos que no traerán agua. Sube un tipo que se echa en las banquetas plegables junto a la puerta. Al poco la arremete a golpes con un asiento (ocupado), insulta, se levanta hecho un basilisco dando patadas a las puertas, se sienta en las banquetas de en frente. Sigue insultando, ahora se le entiende la causa de su desvarío: la señora que viaja en el asiento contiguo (el que ha golpeado) pasaba las páginas del diario haciendo ruido adrede para molestar su sueño de vacileta irredento. Sigue insultando a todos los borregos que leen prensa, sigue, en fin, buscando maraña. En L’Hospitalet cierra la puerta, no sea que le molesten y así sigue, creando una tensión que, por fortuna, no se ha descontrolado, hasta Cornellà.

